lunes, 30 de agosto de 2010

Momentos especiales en la moda del bolso



Ha habido muchas décadas que han marcado momentos especiales en el desarrollo del bolso; en el siglo XIX los “bolsos de fiesta” bordados con microcristales y micrometales y formando dibujos o escenas, crearían una duradera moda en este tipo de bolsos para las pocas damas que podían llevarlo; en los primeros años de 1900, los “bolsos para la noche” hechos en malla metálica con esmaltes de colores de Whiting & Davis o algunos hechos en plata como los fabricados por la célebre firma americana Mandalian; tras la segunda guerra mundial, el bolso ha tenido décadas de esplendor ascendente, cuando las grandes marcas irrumpen en los mercado de este complemento; pero si yo tuviese que quedarme en especial con una década concreta lo haría en la de 1990 con el empleo, por las grandes firmas, de pieles de vivos coloridos y herrajes muy atrevidos, con cortas o limitadas ediciones de bolsos que contribuirían a la demanda.

sábado, 28 de agosto de 2010

El Bolso en el siglo XX


El bolso como elemento de importancia fundamental, se inicia en el siglo XX, a principios del siglo como una sección adicional de los famosos fabricantes de maletas o baules (Vitton, Prada o Gucci, entre otros), más adelante las dos grandes guerras, imponen una moda a base de materiales alternativos al escaso cuero; lonas, tejidos; bambú; pero el bolso sufre una gran transformación a mediados de siglo, al adaptarlo a los avances de los grandes inventos, por ejemplo el automóvil o la moda de las carreras de caballos, los bolsos se confeccionan con largas asas y aparecen las cremalleras en los bolsos; las grandes estrellas de los años 50, las esposas de los políticos más importantes del mundo van apareciendo con vistosos bolsos en revistas de moda y la industria se va transformando adquiriendo una mayor similitud con la moda del vestido, a la que siguen y se complementan para instalarse perfectamente en el complemento insustituible de cualquier mujer; los bolso de lujo lo consolidó.

martes, 24 de agosto de 2010

Un nuevo aporte a la Historia del Bolso


El primer bolso probablemente fue un puñado de pieles atadas a un palo, un receptáculo provisional para alimentos y yezca. A partir de esos humildes orígenes, el bolso ha prosperado en todo tipo de formas, colores y materiales imaginables. El más antiguo de este libro, una bolsa del siglo V procedente de Escitia, se llevaba colgando en la cintura. Desde el Coliseo Romano hasta las cruzadas, la bolsa monedero cerrada por un cordón fue la más utilizada tanto por hombre como por mujeres.


La innovación de un armazón metálico aumento el tamaño y el volumen de la bolsa, pero seguía llevándose en la cintura o de las caderas y quedaban muy elegante sobre los ornamentales corsés que llevaron las mujeres de los siglos XIII al XV. En la Edad Media los bolsos eran andróginos y solo se distinguían por pequeñas variaciones ornamentales o de contenido peculiar para cada sexo.

El culto por el diminuto y adornado bolso para la dama con estilo empezó con la limosnera, un vistoso monedero para llamar la atención hacía los despliegues públicos de generosidad…
Se desconoce con exactitud desde cuando existen los bolsos ya que no se han conservado referencias históricas que reflejen con veracidad la fecha de su creación. Sin embargo, se puede afirmar que ya en la prehistoria se usaban instrumentos similares. Todo ello se deduce de algunas pinturas rupestres halladas en las que se aprecia dibujos de figuras femeninas portando objetos parecidos a bolsas. Según se cree, es posible que el hombre nómada hubiese desarrollado el bolso para poder transportar el alimento que cazaba o recolectaba durante sus desplazamientos; usando para ello la piel de los animales que consumía.

Desde entonces, el bolso se convirtió en un elemento importante para la vida cotidiana por su gran utilidad. Así, en la Biblia lo podemos encontrar citado en el Libro de Isaías capítulo 3:18 (aproximadamente del año 750 a. C.) que dice:

En aquel día el Señor quitará los adornos de los tobillos, las diademas, las lunetas, los aretes, los brazaletes, los velos, los adornos de la cabeza, los adornos de los pies, las cintas, los frascos de perfume, los amuletos, los anillos, las joyas de la nariz, las ropas festivas, los mantos, los pañuelos, los bolsos, los espejos, la ropa íntima, los turbantes y las mantillas.

Las alforjas están íntimamente relacionadas con los bolsos ya que aquéllas son las antecesoras de éstas. Las alforjas se diferencian en que eran unos sacos de tela cortos y anchos y con forma cuadrada que eran usados para transportar cerámica, alimentos.....
 
*Publicado por Laura Patricia Eyheramonho

miércoles, 18 de agosto de 2010

Historia del Bolso y algunas curiosidades.

Segun una encuesta llevada a cabo en el Reino Unido, la media de mujeres en la treintena posee unos 21 bolsos y compra uno nuevo cada tres meses, calculándose que en toda su vida tendrá un total de 111 bolsos. Esto no quiere decir que hayan muchas excepciones, ya que siendo el bolso una prenda indispensable para la mujer y entrando a formar parte de la indumentaria que varía con la moda, se nos antoja que estas cifras pueden quedar muy cortas, aunque referidas a la media quizás puedan coincidir con la realidad.

La utilidad de bolso viene desde tiempos muy remotos pero quizás hoy el concepto de bolso es muy diferente al de generaciones anteriores. Hoy más que nunca existen indicios de la existencia del bolso hace miles de años,  algunos jeroglificos egipcios muestran una especie de bolsitas que se llevaban alrededor de la cintura. Los bolsos, en determinadas épocas eran símbolo de la posición social según los adornos que llevaba y la pedrería que incrustaba. Cuanto más elaborado fuese el bolso, más riqueza tenía la persona.

En el S. XVI los bolsos tomaron un papel más práctico con el uso de materiales más comunes como el cuero, y los bolsos se hacian con un cordoncillo que se ataba en la parte superior, formando lo que se denominaba limosnera. También se comenzaron a hacer bolsas más grandes de tela para los viajeros, que se llevaban colgados con una grandes asas cruzadas sobre el hombro. En el s. XVII comenzó a ser un articulo variado y utilizado por mujeres y hombres, que llevaban pequeños bolsitos con formas más complejas.

Con la llegada del S. XVIII y el estilo neoclásico, desaparece la cantidad de enaguas bajo las faldas de las mujeres. El uso del bolso arruinaria el efecto de la vestimenta, por lo que se empezaron a utilizar pequeños bolsos de mano llamados "reticulas". Las damas tenian un bolso para cada ocasión y cada revista de moda escribia debates sobre cómo llevar el bolso de manera adecuada. Normalmente en las reticulas se llevaba colorete, polvos faciales, un abanico, perfume, tarjetas de visita, una cajita para las tarjetas y sales.
El término "bolso" comenzó a utilizarse a principios de 1900 y se referia a los bolsos de mano utilizados por los hombres, tipo maletin. Estos se convirtieron en una inspiracion para nuevos bolsos que popularizó el género femenino, incluyendo bolsos con complicados mecanismos de cierre, compartimentos interiores y asas. Asi, los joyeros tambien aportaron nuevos diseños, añadiéndose compartimentos para las gafas de ópera, cosméticos y abanicos.
Los años veinte trajeron una revolución en cuanto a la vestimenta en general, con las formas de los escotes y el largo de las faldas, y los bolsos no necesariamente tenian que conjuntar con lo puesto. Curiosamente, las señoras de buena posición económica, tenian muñecas con vestidos exactamente iguales a los suyos y réplicas de cada complemento, incluyendo bolsos, sombreros y zapatos.

En los años cuarenta llegó una nueva austeridad en el vestir con la llegada de la guerra y las diferentes crisis. La llegada del pástico simplificó el diseño del bolso y bajó sensiblemente la calidad.

En los años cincuenta comienzan a surgir los grandes diseñadores como Channel, Vuitton y Hermes y ya en los sesenta se deja atrés el estilo clásico para dar al bolso una imágen más juvenil y desenfadada.