martes, 15 de enero de 2013

El bolso reciclado. Una apuesta para el siglo XXI

Ante la enorme cantidad de deshechos que genera el ser humano y la escasez de recursos naturales, que encarecen los existentes. Crece una industria de reciclado que alcanza a todos los sectores y el de los complementos no podía ser una excepción.


Como hay sugerencias para todo, se recicla incluso los restos de comida, ¡como lo oyen!; los desperdicios orgánicos se tratan adecuadamente por medio de un sistema de cocción, mezcla con diversos productos químicos para su conservación y tras el secado, se emplean para hacer bolsos ¿de moda? ¿y porqué no?, los trozos de comida a base de dulces, pastas o cualquier otro residuo que sea capaz de dar cierta vistosidad, se emplea para confeccionar llamativos bolso y como adornos de otros, Hoyan Ip, diseña bolsos, hebillas o botones con bio-recortes de comida, con un acertado criterio de reutilizar todo aquello que pueda servir para comenzar de nuevo un proceso industrial con un uso diferente.

El caso de los residuos llega a todas las esferas de nuestro ámbito. El alemán Immanuel Kögler y la argentina Lorena Lagostena, diseñan bolsos con cualquier tipo de residuos, aquí mostramos unos muy actuales que están hechos con recortes de mangueras de incendios inservibles, esto es todo un ingenio que nos demuestra como se pueden reutilizar los tejidos o materiales más diversos para conservar nuestro medio ambiente, abaratar costes y crear complementos bellos e interesantes.


Las envolturas de dulces, los periódicos, los paquetes de tabaco gastados, son basura del día a día. Se apilan y se acumulan en los depósitos sin darle ningún uso, aún cuando muchos todavía se encuentran en buen estado y pueden servir para conseguir vistosos bolsos con costes muy bajos.


La diseñadora canadiense Andi, trabaja para la casa Hoakonhelga y se ha especializado en diseñar y confeccionar bolsos a base de chaquetas viejas, de tejido o de cuero, pantalones baqueros deshechados, vestidos anticuados por el uso y todas aquellas prendas que, de no ser por esta forma de reciclar, irían a la basura.

Se pueden hacer bolsos o monederos de cualquier cosa, entre las que cabe los viejos capotes de paseo de los toreros, por ejemplo.


Debemos llegar al convencimiento que el actual proceso de contaminación debe ser parado, o al menos ralentizando y reciclando, es una forma de hacer gestos beneficiosos para el ser humano.






domingo, 6 de enero de 2013

El bolso en la cultura islámica


El mundo árabe durante muchos años,  ha mantenido sus tradiciones milenarias y ante el empuje de la moda, en los tiempos actuales, la mujer viste más en consonancia con las corrientes que se imponen en las pasarelas, sin abandonar sus costumbres, tradiciones y religión, sin embargo la visión de esa mujer enfundada en su burka, está dejando paso a esas otras jóvenes que usan velo, pero se atreven con unos vaqueros conjuntados con bolso o zapatos de marca.

La mujer árabe, desde siempre, no se le a visto bolso alguno, ya que los ropajes, túnicas y mantos con los que vestía, ocultaba a la vista los posible contenedores para trasportar objetos personales. Sin embargo el hombre ha sido representado muchas veces con pequeñas bolsas y mochilas, ataviados con sus trajes tradicionales, según la región en la que habita.

Desde el Imperio Otomano y los diferentes Califatos (Omeya, Abbasí y el propio Al Andalus), el bolso se empleó como simple contenedor llevado generalmente en bandolera y naturalmente por el hombre antes que por la mujer.

                                         Mujeres vistiendo el burka con bolso de bandolera.

La burka islámica no permite mostrar ningún tipo de complemento, si bien alguna mujer puede llevar un bolso en bandolera como única necesidad para guardar sus pertenencias, pero está totalmente alejado de la moda.

                              Con bolso negro como contenedor de objetos necesarios y diversos.

Una prenda de esa cultura logró entrar en el selecto mundo de la alta costura parisina. Se trata de la abaya, una túnica negra que visten millones de mujeres árabes y musulmanas para taparse el cuerpo y la cabeza (pero no la cara y los pies como con la burka) y que ahora fue reinventada por 22 famosos diseñadores.

                                  Con un bolso de marca, siguiendo los dictados de la moda

Entre ellos figuran nombres como Nina Ricci, Carolina Herrera o John Galliano, el director artístico de Christian Dior que ha creado prendas para la primera dama francesa, Carla Bruni, entre otras; en esta prenda eminentemente árabe, si es posible complementarla con carteras al tono o bolsos, sin que por ello se falte a la tradición.

Modelos luciendo pantalones tejanos y ropa juvenil, con los complementos al tono

sábado, 5 de enero de 2013

Un nuevo bolso de malla esmaltada Mandalian

La firma americana Mandalian & Co., realizó a principios del siglo XX, unos preciosos bolsos de malla esmaltada que llevaban una boquilla labrada con adornos florales.

Los bolsos Mandalian, han sido muy buscados y excelentemente revalorizados, a pesar de que la firma realizó amplias producciones de bolsos, alrededor de los años 20.

El Museo del Bolso ha recibido uno de esos ejemplares, en perfecto estado de conservación. Se trata de un bolso de malla metálica, esmaltada en tonos rosa y con bastidor labrado con adornos florales.

viernes, 4 de enero de 2013

Mujeres de Nicaragua reciclan bolsas de basura y las convierten en bolsos

En la reserva ecológica de Chacocente abundan las tortugas marinas y es un paraiso para estos seres vivos que, sin embargo, se han visto mermados los ejemplares existentes debido a la basura arrojada al mar, especialmente las bolsas de plástico.

Un grupo de mujeres de la zona, se encargan de la recolección de esas bolsas y, tras limpiarlas y tratarlas adecuadamente, las emplean para confeccionar bolsos que venden a los turistas e incluso los exportan a través de comercializadoras.



El proceso se desarrolla en la comunidad, y con ello busca eliminar la basura para que las tortugas no las confundan, en el caso de las bolsas plásticas, con algas. Si una tortuga digiere una bolsa plástica se asfixia y muere. “Con este proyecto cumplimos tres metas: ayudar al medio ambiente, proteger la vida de las tortugas y obtener utilidades para las familias que fabrican los bolsos en distintos estilos, tamaños y colores”.

Las tortugas paslama son de hábitos migratorios, pues periódicamente recorren grandes distancias desde sus zonas de alimentación hasta la de reproducción. La Tortuga Paslama  muestra una estrategia reproductiva, llamada “arribada”. Desde centenares de kilómetros de distancia se reunen en cierto período del año, miles de ejemplares frente a ciertas playas y gracias a un mecanismo hormonal, se abalanzan simultáneamente sobre la playa para poner sus huevos; estas pequeñas crías, al nacer, se enredan con las bolsas de plástico que abundan en la zona y mueren.



Un bolso de medidas 45 por 45 centímetros fabricado con bolsas de plástico, se tarda tres días en ser recogidas y preparar el bolso.

Las mujeres organizan limpiezas comunitarias en Chacocente y El Astillero y en diferentes municipios de la región y llaman a la población a que depositen las bolsas plásticas en recipientes para hacer más rápida y organizada la recogida.

Aproximadamente 69 mil tortugas anidan al mes en Chacocente y los esfuerzos de conservación han dado resultados positivos en la medida que los robos de huevos han venido disminuyendo hasta ahora en un 1%.