viernes, 29 de junio de 2018

El bolso en la época Contemporánea (segunda y última parte).

* La historia del bolso en nuestro blog.


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 Monedero metálico de malla, plata alemana, con flecoen la parte inferior; marco o bastidor cuadrado grabado(Museo del Bolso).

La Revolución Francesa impuso la sobriedad en la forma de vida de la sociedad francesa primero y europea, más tarde; las cinturas por debajo del talle de las damas ceñían el vestido al cuerpo y los bolsos, que hasta entonces se habían mantenido ocultos, tenían que exteriorizarse y, al principio, se trataba de simples bolsitos hechos con lino o tejido de cualquier tipo, incluso de lana, pero poco a poco se fue sofisticando el uso del bolso y adquiriendo nuevas formas y estilos.

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  Bolso hecho e piel con original boquilla o bastidor con apertura en exágono. Cierre con émbolo de presión(Museo del Bolso).
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Bolso bordado con microcristales de varios colores y predominio del azul, con fleco, formando dibujos florales. Bastidor cuadrado de baquelita. Interior forrado en tejido gris con bolsillo. Espejo de cortesía forrado en tejido azul(Museo del Bolso)
Hacia mediados del siglo XIX el uso del bolso de piel se generaliza, combinado con otros tipo monedero de elegantes formas, con empleo de metales nobles, generalmente plata y bordados muy complejos con microcristales y micrometales, formando múltiples dibujos y colores.

La imagen puede contener: personas de pie
 Monedero metálico esmaltado en tonos marrones y crema formando rombos o figuras geométricas(Museo del Bolso)

Desde el siglo XIII en Venecia se ha perfeccionado el arte del vidrio y la fabricación de cuentas de cristal de colores de tamaño muy pequeño con una perfección de líneas y transparencias. Se emplean también esas cuentas de acero cortado de pequeñas dimensiones que, en ocasiones, se fabrican en oro y plata de gran pureza. A diferencia de los cristales, el acero dan un mayor peso al bolso, de ahí que los bolsos bordados con micrometales de acero se realizasen en pequeñas dimensiones o combinados con microcristales.

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Bolso hecho con microcristales y micrometales en varios tonos, el cuerpo central en plata gris, y los adornos están en zafiro, oro, verde esmeralda, bronce y amatista, con una bella composición que representa un dragón alado en la parte central. Gran bastidor bañado en oro(Museo del Bolso)
 
La apuesta por el bolso en la mujer, hace que se esté convirtiendo en una prenda de indudable belleza que empieza a pueden ser una joya, con boquillas labradas que llegan a convertirse en obras de orfebrería con engarces, en forma de cisnes u otras aves exóticas. 

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 Bolso hecho de malla metálica, tipo estrellas, con una gran bastidor de plata labrada. El cuerpo de malla acaba en la parte inferior con cinco colgantes metálicos con forma de abeja con las alas cerrada(Museo del Bolso)

También se emplean para la fabricación de cuentas, la experiencia de los artesanos checos que emplean el célebre vidrio de Bohemia para hacer unos pequeños cristales que servirán para bordar los bolsos más lujosos de las damas europeas, aunque de mayor tamaño que los realizados por los venecianos siglos atrás.

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  Enganches de cadenas en forma de aves en boquillas de plata(Museo del Bolso)
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  Muestras de remates de bastidor con engarces para la cadena en forma de aves(Museo del Bolso)

El bolso en el periodo histórico de la Edad Contemporánea (primera parte)

* Sigue nuestra Historia del Bolso.

El inicio de la Edad Contemporánea que viene marcado por la Revolución Francesa, obligadas por las modas, las damas muestran más su figura al llevar vestidos ceñidos al cuerpo y es ahí en ese periodo, donde el bolso ya se deja ver de forma genérica en las mujeres y con ello inicia una escalada de formas y dimensiones para adecuarse a la moda y a las costumbres de ese periodo de la historia que arranca en el año 1789.

 Bolso limosnera con microcristales en varios colores formando adornos florales. Borla en la parte inferior y cordón para cierre en la parte superior(Museo del Bolso).

Los vestidos ampulosos estaban muy próximos a su desaparición y con ello los pequeños bolsos, que hasta entonces permanecían fuera de la vista, comenzarían a llevarse en la mano de esas mismas damas.

Pequeños bolsos para portar objetos o las llaves, además de polveras y lápices de labios, se colocaban entre los pliegues de las faldas.

Los bolsos, muchas veces, hacían juego con los tejidos del ropaje de las damas.

Tras la Revolución Francesa, los primeros bolsos que aparecen recibe el nombre de “retículas” que venía del latín retículum (que describimos cuando hablamos del bolso en la antigua Roma), era como un bolsillo exterior al que se le había puesto un cordón para cerrarlo y las damas lo llevaban en la mano; una aparición de la estética femenina totalmente nueva, algo así como que una parte de la ropa interior, se había colocado a la vista de todos.

En forma de zurrón (llamado antiguamente bolso de pera o retícula), hecho en terciopelo verde. Con dos bolsillos exteriores ribeteados de cuero negro, un bolsillo más profundo que el otro(Museo del Bolso).
 
Pero las burlas y comentarios se acallarían pronto al ir ganando adeptas y convertirse ya a principios de 1800 como una prenda totalmente usual e imprescindible.

La sencillez de las nuevas líneas de moda, llegan al bolso que emplea tejidos y boquillas menos llamativas y suntuosas.
 Bolso monedero tipo “media” hecho con fino ganchillo sobre negro formando grecas de varios colores, ocres, verde, crema. La embocadura se soporta con dos barras de acero que terminan en sendas bolas también de acero, con un cierre formado por un aro de acero. En la parte inferior del bolso cuelga una bola de acero similar a las de la embocadura.(Museo del Bolso).

martes, 19 de junio de 2018

El final de la Edad Moderna


La litografía a color aparece hacia final del siglo XVIII y aunque las primeras estampas se produjeron en Inglaterra, es el Alemania donde se depurarían las técnicas a principios del siglo XIX. Las primeras litografías son dedicadas especialmente a obras de autores conocidos, grandes batallas y más adelante a recrear escenas costumbristas. La litografía llega a convertirse en símbolo y bandera del lenguaje del romanticismo. El bolso no puede ser una excepción y aparecen bolsos con litografías a color y escenas románticas.
 

  
Bolso hecho en piel con los frentes en tejido; con cierre metálico de presión e incrustados pequeños brillantes; bastidor metálico dorado. Forro en piel  color rojo con bolsillo. Correa trenzada color oro con agarres laterales metálicos a juego con cierre y pequeños brillantes. Escenas bucólicas del siglo XVIII en el frente de un bolso de piel (Museo del Bolso)

Las mujeres llevaban traje sin cola, o con ella de una pieza, con ancho de vuelo. Falda en verdugados con dos o tres faldetas sobrepuestas. Corpiño ajustado. Jubón liso de brocado. Guardainfante o corpiño. Hombros rellenos, manga de saco. Cinturón ajustado. Gorgueras transparentes y encañonadas.
Este terminó con el estilo de vestuario conocido desde el siglo XVIII.
Época muy influenciada por la ideología política, convirtió la ropa en algo sencillo y practico. El hombre transformó su indumentaria en una chaqueta de cuello alto, capa corta, pantalones estrechos y botas, precursor del traje moderno. La moda era dictada en Inglaterra poniendo énfasis en la corte, la línea y calidad de la tela.
Cabe destacar, que las autoridades dictaban decreto que obligaban a llevar determinado estilo, de manera que todos de alguna forma uniformada.
Las mujeres ajustaron el vestido, de línea recta, bajo el busto y los hombros.
El bolso se convierte en un elemento imprescindible para guardar todo tipo de objetos, incluidos el rape o las pinturas a las que tan aficionados son los nobles de la época.

                           
Bolso limosnera hecha en terciopelo granate con adornos y cintas de terciopelo morado. Fruncido para cierre. Acompaña al bolso una almohadilla del mismo tejido con un escudo en dorado(Museo del Bolso).

Las damas usan vestidos escotados y ajustados a su figura, es obvio que no pueden esconder nada bajo sus vestidos y aparecen esos bolsos o retículas que más adelante se llamarían limosneras que, en algunos casos, son muy amplias y en su interior y a juego hay incluso almohadillas al tono para apoyarse en ellas.
En la primera parte del siglo XX la industria de los productos de belleza para la mujer, recobra un mayor brío y los bolsos son el secreter ideal para guardar todos esos elementos de maquillaje que las damas empieza a emplear de forma masiva y a los que no pueden escapar fácilmente; la nueva era de las artes cinematográficas, difunden los rostros de las actrices perfectamente maquilladas y los periódicos y revistas de la época anuncias los diferentes productos de cosmética; ya el bolso tenía que resolver un problema de espacio para contener, espejos, lápiz de labios, coloretes, esponjas, lápices etc. se idearon unas cajitas para que contuviesen todo ellos y otras veces se fabricaron especie de neceseres con los departamentos para este tipo de maquillajes, además de cortaúñas, limas y demás. Los bolsos disponían además de unas bolsas interiores para recibir estos cosméticos y los monederos se sujetaban al bolso interiormente con una cadenillas (en algunos casos hechas de oro), para tener fácil acceso a las monedas ante tanta variedad de objetos dentro del bolso.
El bolso con espejo incorporado y exterior, formando parte del tipo limosnera con bordados de microcristales o finas sedas, es lo que impone la moda; las señoras llevan sus pequeños bolsos con lo que precisa para realizar retoques en sus maquillaje y el bolso se prepara con un pequeño espejo en la parte posterior o en la zona de la embocadura.


Bolso limosnera hecha en tejido tornasolado en tonos malva con un espejo en la base forrado por un galón dorado, con malla de hilo dorado superpuesto y jalonado por ribete de florecillas rosas y verdes. Cordón dorado para cierre. Forrado en seda verde. Asa hecha con flores de tela en tonos malva y rosa(Museo del Bolso)

 Bolso hecho en raso negro con borlón en la parte inferior confeccionado con microcristales azul y rosa. Bastidor hecho en carey con espejo de cortesía incorporado, lleva varias inscripciones ilegibles. Interior forrado con tejido color amarillo. Cadena de carey(Museo del Bolso)  

El discreto espejo oculto en el cierre o tapa del bolso, utilizando carey, lucita o baquelita.

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(Prohibida la reproducción parcial o total sin permiso del autor).

Bolsos escénicos

* Sigue en este blog la Historia del Bolso y otras noticias destacadas de este importante complemento. Limosnera bordada con micrometa...